|
Para ver el
anterior, pinche aquí
Dado que no sabía como titularlo, van tres
opciones:
1) Un adivino con Susana Giménez
2) Un juego de ingenio puede ser mágico
o 3) Un chanta en televisión
Temporadas atrás, la diva número uno de la televisión argentina tenía un bloque en su programa cuyo nombre
bien no recuerdo aunque creo que se llamaba
El increíble (o algo del estilo) destinado a dar a conocer fenómenos de distinto tipo. Pasaron por el mismo desde el hombre mas pequeño del mundo, hasta una mujer que comía ladrillos. El
citado bloque se levantó ya que cierta vez se presento un señor que decía comer vidrios. Cuando finalizó el programa a este señor tuvieron que internarlo,
con una lesión gastrointestinal bastante severa. Ya que necesitaba el dinero del premio
(u$s 1.000) decidió
comer vidrio, cosa que nunca había hecho. Lo que este señor no sabía es que quienes comen vidrio,
comen cualquier cosa
menos vidrio. El
introito tiene la intención no solo de servir para que los niños (y algunos grandes, por lo que se ve) no traten de imitar cualquier cosa que vean por T.V., sino también
pretende
mostrar el ámbito en el que un día presentó su maravilla adivinatoria un señor autodenominado
El calculador de Villa Bosch (1). Este señor comentó (sin ponerse
colorado), que era capaz de predecir el resultado de una suma,
partiendo de un número y antes que se escribieran los restantes términos de la
misma
¿que me contás? Para ello todo lo que necesitaba era un pizarrón y una tiza. Primeramente, pidió a Susana que escribiera un número de seis cifras, todas distintas entre si. Luego puso en otra parte del pizarrón el resultado. Seguidamente pidió a Susana que escribiera otro número también de seis cifras (todas debían ser distintas entre sí y el número podía comenzar con el cero) y luego escribió otro él. Posteriormente pidió a uno de los colaboradores de Susana que escribiera otro número y el señor volvió a escribir otro más. Repitió el procedimiento con otro colaborador de
la Su y una vez que tuvo escritos los siete números, sumó los mismos y
mágicamente el resultado coincidió con el número que él había anotado previamente.
Realizó su ejercicio por segunda vez llegando exactamente al mismo resultado. Conclusión: aplausos y u$s 1.000 de premio para el señor.
Ahora veamos que pasó, una de las veces, en números (2) en el programa de Su:
|
|
(1) Este nombre
pertenece a mi imaginación, ya que el verdadero no lo recuerdo, aunque El
calculador de ..., era seguro.
(2) Los números no son exactamente estos (también corresponden a mi imaginación).
Conociendo el principio y la forma puede hacerse con cualesquiera de los números.
Logros del sitio
Nos explicaron, hasta ahora, correctamente
como funciona el sistema Fernando López Gregorio, de Santa Rosa, La
Pampa. el ilusionista y prestidigitador sancayetanense
David Cariac
(de quien
aquí puede verse una ilusión), Manuel F.
Rodriguez ,
de Buenos Aires, Argentina,
Roberto de Las Palmas, de Gran Canaria, España
y Jorge Truelsegaard
y Silvia Bejino, de San Cayetano.
|
|
En memoria de Juan Ricardo Soutric
(El gran Richard). Ilusionista, hipnólogo y fana de los juegos. Mi maestro de ilusionismo y la primera persona que me
enseñó, hace
muchos años atrás como funcionaba un juego de ingenio,
justamente este. |